viernes, 14 de octubre de 2016

Luz de luna artificial

Aunque esta técnica se usó durante la Primera Guerra Mundial, su efectividad hizo que se empleara también durante la WW2.



Usando poderosos focos de luz (de hasta 800M de lumens y 15kW de potencia) orientados al cielo durante los días nublados se conseguía que el reflejo de la luz iluminara también el campo de batalla, como si se tratara de la luz de la luna. Esos mismos focos servían también para avistar y derribar los aviones enemigos durante sus cacerías nocturnas.

Cuando no había nubes, bastaba con lanzar proyectiles que explotaran en el aire. El humo de la explosión también reflejaba la luz de forma satisfactoria. La técnica se desarrolló hasta el punto que se empleaban diferentes colores al iluminar el cielo dependiendo de las formaciones enemigas avistadas (tropas de infantería, soporte carros blindados, ...).

En la batalla de Seelow Heights (Abril '45) se utilizaron 143 focos soviéticos dirigidos directamente al frente alemán con el objetivo de cegarlos. La niebla matinal hizo que las siluetas soviéticas se vislumbraran con mayor claridad, favoreciendo a los alemanes y girando las tornas de la estrategia bélica.


jueves, 13 de octubre de 2016

El ingenioso truco de cartas

Si en otra entrada vimos como el monopoli ayudó a  escapar a prisioneros de guerra, esta vez le tocan a las cartas... Concretamente las famosas cartas americanas de la marca Bicycle, usadas muy a menudo por cartomagos.

Esta vez el truco estaba en las mismas cartas. Cuando se humedecian se podian "pelar" fácilmente mostrando en su interior mapas imprescindibles para trazar la ruta de escape.

El altísimo secreto en que se llevó esta artimaña nos impide conocer con exactitud cuantas se imprimieron y cuantas barajas existen en la actualidad. En el museo del Espía de Washington D.C. existe un original y al parecer hay otro en alguna coleccion privada.

Posteriormente Bicycle hizo una edición especial rememorando tal historia.




jueves, 18 de febrero de 2016

St. John 'Jock' Horsfall - El piloto de carreras 'ciego'

Puede parecer impensable como un piloto de carreras hubiera trabajado para el MI5 (si si, la agencia de James Bond) durante la Segunda Guerra Mundial. Lo más curioso del caso es que era un piloto de carreras que sufría de miopía y astigmatismo tan severo que prácticamente no veia nada más allá de su nariz...

Jock era ante todo un caballero de la época y antes de conducir con unas lentes adecuadas correr bien vestido, con su camisa, corbata y chaleco. Las gafas no eran para el.

Pese a eso, consiguió algunos éxitos en su Aston Martin (Speed Model de 1949cc) mezclados con accidentes y 'problemas mecánicos'. Eso sí, salia indemne y bien vestido siempre.

Entre otras misiones, participó en la misión Mincemeat, donde se encargó de trasladar un cadáver (el heróico Comandante William Martin!) de Londres a Escocia (675km) a toda velocidad para evitar su putrefacción.

En el viaje, que además le tocó conducir de noche y con los faros oscurecidos, condujo la furgoneta Fordson de 1937 a toda velocidad chocando varias veces, saliéndose de la carretera e incluso evitó estrellarse contra una estación de tranvía... aun así logró su objetivo.


El traslado del cadáver fue crucial para la invasión del sur de Europa donde el ejército alemán fue engañado con información falsa, que este cadáver llevaba consigo.



lunes, 15 de febrero de 2016

Operacion "Carne Picada" - Mincemeat

A finales de la campaña norteafricana las fuerzas aliadas ya miraban por donde entrar en Europa. Pese a diferentes puntos de vista las opciones se dividian entre abordar el norte de Francia o dominar el sur de Italia (empezando por sus islas).

Dominar el Mediterráneo se transformó en una prioridad y las islas de Cerdeña y Sicilia eran los primeros objetivos.

Los engaños y falsas informaciones fueron, una vez más, claves para el buen desarrollo de esta campaña. Los aliados idearon una estrategia para hacer creer al Eje que el primer objetivo de la invasión seria Cerdeña en vez de Sicilia y de esta manera lo llevaron a cabo.

Querian de "alguna forma" hacer llegar esa informacion al enemigo, de la forma más creible posible por lo que pensaron en simular un accidente aereo en plena mar, de un prestigioso comandante, repleto de documentacion altamente secreta sobre como llevar a cabo tal invasión.

Para tal efecto, se hicieron con un cuerpo de un hombre de unos 34 años (muerto por neumonía y sin familiares) al cual, para dar más credibilidad, se inventaron una heroica biografia (Comandante William Martin!) e incluso una novia, Pam, con sus respectivas fotos y cartas de amor hacia él. Además incluyeron alguna factura sin pagar, un pase caducado del Cuartel General y alguna carta del banco Lloyds Bank por un descubierto en cuenta de £17. Se cuidaron todos los detalles! El cadaver se trasladó desde Londres a una base Escocesa (675km) en tiempo récord. En otra ocasión hablaremos de este traslado, muy curioso tambien...

Todo esto, más, los documentos "secretos" se añadieron a una cartera que ataron a su alrededor. No hubo un accidente aéreo. Un submarino se encargó de "soltarlo" delante de las costas de Cádiz para que llegara a costas Españolas (neutrales) pero con apego demostrado al lado Alemán. Un pescador Portugues recuperó el cuerpo y lo entrego a las autoridades.
Para seguir con el plan, se publicó la muerte del comandante en el Times (para que lo vieran los alemanes) y se exigió al agregado naval británico en Madrid la devolución a cualquier precio del cadáver y de todos los documentos que le acompañaban. Todo cifrado, evidentemente, pero con una clave débil para que fuera descifrado fácilmente.

Pocos días después se retornó a los aliados, no sin antes, permitiendo fotografiar toda la documentación a los nazis. Los aliados al ver que la documentación se habia manipulado, enviaron un telegrama a Winston Churchill diciendo: "Mincemeat Swallowed Whole" ("Se han tragado toda la carne picada").


La tumba del Comandante William Martin se puede visitar en Huelva, que hasta 2002 estaba cuidada siempre con flores frescas.